lunes, 15 de diciembre de 2008

Vamos hacia la Vida.


Texto de Ricardo Flores Magón

No vamos los revolucionarios en pos de una quimera: vamos en pos de la realidad. Los pueblos ya no toman las armas para imponer un dios o una religión; los dioses se pudren en los libros sagrados; las religiones se deslíen en las sombras de la indiferencia. El Korán, los Vedas, la Biblia, ya no esplenden: en sus hojas amarillentas agonizan los dioses tristes como el sol en crepúsculo de invierno.

Vamos hacia la vida. Ayer fue el cielo el objetivo de los pueblos: ahora es la tierra. Ya no hay manos que empuñen las lanzas de los caballeros. La cimitarra de Alá yace en las vitrinas de los museos. Las hordas del dios de Israel se hacen ateas. El polvo de los dogmas va desapareciendo al soplo de los años.

Los pueblos ya no se rebelan, porque prefieren adorar a un dios en vez de otro. Las grandes conmociones sociales que tuvieron su génesis en las religiones, han quedado petrificadas en la historia. La revolución francesa conquisto el derecho de pesar, pero no conquisto el derecho a vivir, y a tomar este derecho se disponen los hombres conscientes de todos los países y de todas las razas.

Todos tenemos derecho de vivir, dicen los pensadores, y esta doctrina humana ha llegado al corazón de la gleba como un recio bienhechor. Vivir, para el hombre, no significa vegetar. Vivir significa ser libre y ser feliz. Tenemos, pues, todos derecho a la libertad y a la felicidad.

La desigualdad social murió en teoría al morir la metafísica por la rebeldía del pensamiento. Es necesario que muera en la práctica. A este fin encaminan sus esfuerzos todos los hombres libres de la tierra.

He aquí por qué los revolucionarios no vamos en pos de una quimera. No luchamos por abstracciones, sino por materialidades. Queremos tierra para todos, para todos pan. Ya que forzosamente ha de correr sangre, que las conquistas que se obtengan beneficien a todos y no a determinada casta social.

Por eso nos escuchan las multitudes; por eso nuestra voz llega hasta las masas y las sacude y las despierta, y, pobres como somos, podemos levantar un pueblo.

Somos la plebe; pero no la plebe de los faraones, mustia y doliente; ni la plebe de los cesares, abyecta y servil; ni la plebe que bate palmas al paso de Porfirio Díaz. Somos la plebe rebelde al yugo; somos la plebe de Espartaco, la plebe que con Munzer proclama la igualdad, la plebe que con Camilo Desmoulins aplasta la Bastilla, la plebe que con Hidalgo incendia Granaditas, somos la plebe que con Juárez sostiene la Reforma.

Somos la plebe que despierta en medio de la francachela de los hartos y arroja a los cuatro vientos como un trueno esta frase formidable: “¡Todos tenemos derecho a ser libres y felices!” Y el pueblo, que ya no espera que descienda a algún Sinaí la palabra de Dios grabada en unas tablas, nos escucha. Debajo de las burdas telas se inflaman los corazones de los leales. En las negras pocilgas, donde se amontonan y pudren los que fabrican la felicidad de los de arriba, entra un rayo de esperanza. En los surcos medita el peón. En el vientre de la tierra el minero repite la frase a sus compañeros de cadenas. Por todas partes se escucha la respiración anhelosa de los que van a rebelarse. En la oscuridad, mil manos nerviosas acarician el arma y mil pechos impacientes consideran siglos los días que faltan para que se escuche este grito de hombres: ¡rebeldía!

El miedo huye de los pechos: solo los viles lo guardan. El medio es un fardo pesado, del que se despojan los valientes que se avergüenzan de ser bestias de carga. Los fardos obligan a encorvarse, y los valientes quieren andar erguidos. Si hay que soportar algún peso, que sea un peso digno de titanes; que sea el peso del mundo o de un universo de responsabilidades.

¡Sumisión! es el grito de los viles; ¡rebeldía! es el grito de los hombres. Luzbel, rebelde es más digno que el esbirro Gabriel, sumiso.

Bienaventurados los corazones donde enraiza la protesta la protesta. ¡Indisciplina y rebeldía!, bellas flores que no han sido debidamente cultivadas.

Los timoratos palidecen de miedo y los hombres “serios” se escandalizan al oír nuestras palabras, los timoratos y los hombres “serios” de mañana las aplaudirán. Los timoratos y los “serios” de hoy, que adoran a Cristo, fueron los mismos que ayer lo condenaron y lo crucificaron por rebelde. Los que hoy levantan estatuas a los hombres de genio, fueron los que ayer los persiguieron, los cargaron de cadenas o los echaron a la hoguera. Los que torturaron a Galileo y le exigieron su retractación, hoy lo glorifican; los que quemaron vivo a Giordano Bruno, hoy lo admiran; las manos que tiraron de la cuerda que ahorcó a Jhon Brawn, el generoso defensor de los negros, fueron las mismas que más tarde rompieron las cadenas de la esclavitud por la guerra de secesión; los que ayer condenaron, excomulgaron y degradaron a Hidalgo, hoy lo veneran; las manos temblorosas que llevaron la cicuta a los labios de Sócrates, escriben hoy llorosas apologías de ese titán del pensamiento.

“Todo hombre” --dice Carlos Malato-- es a la vez el reaccionario de otro hombre y el revolucionario de otro también.”

Para los reaccionarios --hombres “serios” de hoy-- somos revolucionarios; para los revolucionarios del mañana nuestros actos habrán sido de hombres “serios”. Las ideas de la humanidad varían siempre en el sentido del progreso, y es absurdo pretender que sean inmutables como las plantas y los animales impresas en las capas geológicas.

Pero si los timoratos y los hombres “serios” palidecen de miedo y se escandalizan con nuestra doctrina, la gleba se alienta. Los rostros que la miseria y el dolor han hecho feos, se transfiguran; por las mejillas tostadas ya no corren lágrimas; se humanizan las caras, todavía mejor, se divinizan, animadas por el fuego sagrado de la rebelión. ¿Qué escultor ha esculpido jamás un héroe feo? ¿Qué pintor ha dejado en el lienzo la figura deforme de algún héroe? Hay una luz misteriosa que envuelve a los héroes y los hace deslumbradores. Hidalgo, Juárez, Morelos, Zaragoza, deslumbran como soles. Los griegos colocaban a sus héroes entre los semidioses.

Vamos hacia la vida; por eso se alienta la gleba, por eso ha despertado el gigante y por eso no retroceden los bravos. Desde su Olimpo, fabricado sobre las piedras de Chapultepec, un Júpiter de zarzuela pone precio a las cabezas que luchan; sus manos viejas firman sentencias de caníbales; sus canas deshonradas se rizan como los pelos de un lobo atacado de rabia. Deshonra a la ancianidad, este viejo perverso se aferra a la vida con la desesperación de un náufrago. Ha quitado la vida a miles de hombres y lucha a brazo partido con la muerte para no perder la suya.

No importa; los revolucionarios vamos adelante. El abismo no nos detiene; el agua es más bella despeñándose.

Si morimos, moriremos como soles: despidiendo luz.

domingo, 14 de diciembre de 2008

€uroUniversidad: Libro Sobre el Proceso Bolonia



La implantación de la reforma de la universidad europea a través del Espacio Europeo de Educación Superior supondrá una de las transformaciones más importantes de su historia. Pero pocos saben qué es realmente el EEES, debido a la ausencia de un verdadero debate confinado en las burocracias de ministerios de educación y rectorados, la falta de transparencia en el proceso, la escasa participación de los sectores implicados y la rapidez de su implementación.


Este libro pretende ofrecer una visión crítica de este proceso, sacar a la luz pública y al debate colectivo el Espacio Europeo de Educación Superior, intentando deconstruir los mitos que sobre él se han formado. Aportando argumentos que sirvan para elaborar un discurso crítico y superador del actual modelo de universidad y de sociedad.


Judith Carreras es miembro del colectivo de mujeres Lilas de Madrid. Carlos Sevilla es miembro del colectivo de redacción de la revista Viento Sur. Miguel Urbán es miembro del Consejo Asesor de la revista Viento Sur. Han participado en el movimiento estudiantil desde 1999 y son militantes de Espacio Alternativo.
http://www.agapea.com/libros/Eurouniversidad-isbn-8474268885-i.htm






El libro se vende a 9€ la unidad, precio que a criterio personal no es nada modico, pero que merece la pena pagar puesto que ,según las criticas, el libro explica todo lo referente al plan bolonia, y ya se sabe la informacion es poder.

jueves, 11 de diciembre de 2008

CONCENTRACIÓN HOMENAJE A ALEXANDROS.



El sábado 6 de Diciembre por la noche un oficial de las fuerzas especiales de la policía griega asesinó en Exarchia (cerca de Atenas) a un joven estudiante de 15 años, Alexandros Grigoropoulos que se manifestaba por el futuro de la enseñanza publica y contra la privatizacion de esta misma. Esta es la forma moderna y "democrática" en que un policía respondió a las consignas habituales contra la policía de un pequeño grupo de estudiantes de secundaria, normales y totalmente desarmados, que se encontraban frente a él. El oficial de policía disparó contra el grupo de estudiantes en una zona donde hay muchos cafés llenos de gente y a las nueve de la noche, cuando se reúne en la zona muchos jóvenes para pasar la noche. La brutalidad policial es un método de la guerra de clase contra los trabajadores. La clase dominante organiza la violencia de clase contra los jóvenes y trabajadores y por eso debemos reaccionar, todo el movimiento obrero debe movilizarse utilizando los métodos de la lucha de clases. La juventud antifascista canaria quiere mostrar su más sentido pésame a la familia, amigos y compañeros del joven Alexandros asesinado por cometer el grave delito de manifestarse pacíficamente en defensa de su futuro, obviamente las medidas represivas del estado están en plena sintonía con el ataque contra la vida y los derechos de la juventud al trabajo, a la educación y a la jornada laboral estable, por medio de las relaciones laborales flexibles, y su objetivo es causar miedo a los trabajadores y a la juventud. Para que esto no vuelva a pasar y en homenaje a un camarada más asesinado por el estado el proximo viernes 19 de Diciembre habrá una concentración contra la violencia policial y por lo compañeros fallecidos en el parque San Telmo a las 20:00